El Congreso da el primer paso para suprimir las esterilizaciones forzosas a mujeres con discapacidad.

Cada año los tribunales revisan un centenar de casos, pero hay más en la sombra.

Fragmento del reportaje;

Recuerda ese día perfectamente. El miedo. Siempre ha temido el dolor. Lo vulnerable que se vio ante el personal médico. Pero se lo habían repetido muchas veces en casa. ¿Cómo iba a ser ella madre? Con Asperger no es una buena idea. Tenía grabado a fuego que aquello era lo mejor. A los 18 años se sometió a una ligadura de trompas. “Hasta hace cinco años no lo asimilé. Era muy inocente, no conocía el mundo”, explica Cristina Paredero. “A veces me arrepiento y siento vergüenza por haberme dejado manipular por mis padres. Mi decisión no fue libre”, cuenta ahora, con 28 años. “No sé si habría querido tener hijos. Ya no lo puedo saber”.

Enlace a la noticia completa aqui